sábado, 9 de julio de 2011

MI DESNUDEZ...


Indigente, falible, finito, cometo errores.
Introducción.

     Nuestra defectuosa vida nos acosa todo el tiempo causándonos por momentos sentimientos de: decepción, tristeza, enojo, amargura, desilusión, vacío, infelicidad, miedo, preocupación, estrés, melancolía, depresión, impotencia, etc., que nos ocasionan sufrimientos. Pero ¿por qué nos sentimos así?

       La disputa se origina en la relación del individuo con las circunstancias amargas de la vida (CAV). En específico, en su rechazo.  Solemos rechazar las circunstancias desagradables y que nos disgustan porque nos es muy difícil aceptar las derrotas, las equivocaciones, los fracasos, es decir, nuestra “imperfección”.
       
        Pero, ¿Qué podemos hacer para aceptar nuestra naturaleza imperfecta? La respuesta a esta incógnita la podemos responder con ayuda de la Terapia de la Imperfección (TI) que nos enseña a cambiar la forma en que percibimos e interpretamos lo que nos acontece, nos enseña a cambiar nuestra semántica (significado) que ignora, excluye y rechaza la realidad humana, el lado áspero, inconveniente y al mismo tiempo inevitable de la vida.


El terapeuta  (TI).


        Un terapeuta de la terapia de la imperfección está apertrechado de tres cosas: técnicas terapéuticas (inclusión del límite-conciencia del límite), de una teoría psicológica (TI) y de una visión del hombre que sustente la teoría y las técnicas terapéuticas (Antropología del límite). Con ese equipaje, el terapeuta inicia un proceso de ayuda que se desempeña en dos fases: descendente y ascendente. 

          La primera y la segunda fase, están encaminadas a la exploración y a la autocomprensión, respectivamente. 

     La TI prefiere hablar de "encuentro" en vez del clásico término desventajoso sesión terapéutica, que coloca a dos seres limitados en planos desiguales. La conciencia de ser "terapeuta" puede y de hecho suele ser, un estorbo para el manejo de la TI.

        La inclusión del límite "acontece cuando recupero la contingencia de la vida, su provisoriedad, su fragilidad, su incoherencia, su inconsistencia.  La inclusión del límite, en calidad de estrategia cognitiva, genera una "razón razonable", esto es, comprometido, solidario, generoso, cooperante, con la realidad defectuosa.

   La Terapia de la imperfección (TI) comienza observando del significado que el individuo da a sus palabras, o sea, su forma de percibir, de interpretar y significar las circunstancias amargas de la vida (CAV),  además de la "habilidad" con que maneja el rechazo de lo inevitable. Esta semántica es su experiencia de la realidad, es decir, la manera en que resiste, rebela, y se opone a las CAV.

  En la conducción de la TI, la primera sesión es llamada de la protohistoria y permite conocer la semántica del usuario.  Se le deja "suelto" para hablar de lo que quiere y se favorece el desmantelamiento de su semántica a través de respuestas que faciliten su autoexploración.

    En esta sesión el cliente aparentemente viaja sin rumbo.  Gracias a ello, se recibe la información sobre lo que es su semántica.  Y no sólo su punto de vista sobre las CAV, sino su manera de procesarlas.  Su manera peculiar de colocarse ante la problemática del límite.  

      Por lo general, la "semántica" del cliente está desprovista de referencia al límite puesto que tiende a ser perfeccionista. Sus conceptos dominantes tienen como respaldo los “deberías" y los "no deberías" (expectativas) y términos como “siempre”, "nunca", "jamás", "la verdad es…", "¿por qué a mí?", etc., son frecuentes en su vocabulario. Es una semántica que desconoce, desecha o impugna la realidad humana, el lado desperfecto, inconveniente, áspero, inclemente e inexorable de la vida.
   
      
         La TI pretende accionar en el individuo a fin de percibir los insalvables límites existenciales inherentes a la vida en términos de actitudes de aceptación y conductas de tolerancia, clemencia, paciencia, perdón.

         El concepto de “ser humano”, expresa las dos caras de la moneda que rigen el proceso terapéutico: Una cara, lo humano que es algo irresuelto, incoherente, inconcluso, es lo no solucionado y lo no cumplido; historias que en definitiva, lo hacen infeliz, deforman su pensamiento y le provocan emociones  desagradables. La otra cara, lo humano que le permite comprender, aceptar, perdonar la propia humanidad entendida como fragilidad y equivocación, que no tiene referencia con la autoconmiseración, sino con la compasión que es orgullo de ser. Nada puede provocar más orgullo que la capacidad de perdonarnos, de acogernos de los “accidentes” de la vida.  Es más: sin errores, la vida no sabría a nada. Sin los límites, la vida sería empalagosamente color de rosa. Incluso, la agobiante muerte que nos aturde a lo largo del camino, hace interesante la vida, la carga de pasión por vivir.



Conclusión.

La pérdida es inherente a la vida y al ser humano, todos los días es “perdida”; en cada decisión que tomamos perdemos la oportunidad de elegir otra opción. El ser humano tiene la oportunidad de transformar cada perdida en ganancia de experiencia. La maduración de cada uno de nosotros se da a través de errores cometidos, tomar consciencia de ello y transformarlos en una oportunidad más de vida.


 “No es lo que  fui sino lo que se quiero ser a través de la toma de conciencia de mis actos” Lo más valioso que tenemos es que podemos cambiar algunas actitudes que nos dañan y dañan a los que viven a nuestro derredor. La actitud que podemos adoptar es la de comprensión y aceptación primero de nosotros mismos, de nuestra indigencia (un ser necesitado).     El amor a nosotros mismos; este es el milagro que la razón no puede darnos “Ama a tu prójimo como a Ti mismo”  – No en vez de a ti mismo –  Ser compasivos con nosotros mismos. 
         

                    

FUENTES:
 
  • Sobrevivir la Perfección. Autor: Ricardo Peter
  • www.terapiadelaimperfeccion.com   Asociación Internacional para la Terapia de la Imperfección (AITI)
  • www.monografias.com>Filosofia.   La Terapia de la Imperfección de Ricardo Peter
  • Video Youtube: ¿Me acompañas? del libro "Dialogos con mi conciencia" de Ramón Marcos Sánchez     

Otras obras de Ricardo Peter, creador de la TI:
  • Honra tu límite.   Fundamentos filosóficos de la TI 2a ed., BUAP, 2003
  • Ética para errantes.  3a ed., BUAP, UIA, México 2003
  • La imperfección en el evangelio.   UIA, Univ. Intercontinental, México, 2002
  • Introducción a lo humano.  Epistemología del límite. BUAP, México, 2004
  • Libranos de la perfección.   2a ed. LAG, México, 2003
          
              
Colaboraron. 
-Chávez Palacios Aurea María Eugenia  
-Espinosa Morales María Leticia  
-Linares Vázquez Fausta Jannet

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